Soy un ser humano sensible, una persona con inquietudes y proyectos,un alma que se asombra, admira, agradece y aprende...mujer,amiga, mamá,docente...
Vivo en un pueblo muy hermoso ubicado sobre la costa del río Uruguay, el Río de los Pájaros, en la provincia de Corrientes. Mis pupilas reconocen y quieren este paisaje de verdes y azules,con olor a naranjas y silencio de siesta...
Amo la literatura y, sobre todo, la poesía. Leer y escribir fueron mis grandes pasiones desde siempre. Valoro la sensibilidad y la originalidad de los artistas, habitantes de ese territorio seguro donde las alas pueden desplegarse.
Es mi experiencia inaugural en este campo tan complejo de los blogs, y espero que mi pequeña luz contribuya a iluminar algún sendero en donde dos voces o más vuelen prendidas del mismo sueño...
24/02/11 | 12:06: Malena (mails que jamàs seràn leìdos ) dice:
Marisa ,leo tu perfil y este Juani y toma un sentido enorme !! mèrito de tu sensibilidad y talento regalar estas letras a los que te leemos .
Besos correntina y tus alas estàn desplegadas
MALE.-
23/02/11 | 23:25: Marisa dice:
Amigos queridos, mil gracias! La experiencia de la poesía es maravillosa y más aún si se la puede compartir con espíritus sensibles. Para ustedes, mi cariño infinito, y el deseo de seguir transitando este hermoso sendero, de seguir surcando el cielo con palabras.
Abrazos inmensos
Marisa - Vagalumen
20/02/11 | 21:14: ENRIQUE WEISSENBOCK dice:
Estimada Marisa: Cómo siempre una vez más, me demuestras con esta presentación de tu nuevo libro, la calidad excepcional que tienes de expresión.Es por ello, que desde aquí te deseo siempre a que tengas el mayor de los éxitos en tus ponencias.Gracias por compartirlo.
Otra vez, el mismo aguijón indefinido se introdujo en su mente e interrumpió su sueño. De nuevo percibió la extraña y ya conocida sensación en sus dedos, el roce asqueroso y malsano... A tientas, saltó hacia su celular.
Exaltada, luchando con la luz difusa, semidormida, pero muy lúcida, removió las sábanas, retiró las almohadas, y detuvo su mirada en el plácido rostro a su lado… Dudó.
Podía encender el foco central, iluminar plenamente la habitación, dar voces, alertar a toda la casa, pero…con qué excusa? Nada en la cama, nada en la alfombra, nada en el aire…sin embargo, aún estaba el olor, el olor…
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Mmmmmmm.....misterio...psicopatía?...presencias o el otro saliéndose de sí con su peor faceta?..mmmmm...recordé a Horacio Quiroga y sus terribles pesadillas de selva,. Muy bueno , Marisa.
Cariños, Marta Mazzili ( el viejo taller)